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La amniocentesis es una prueba que se realiza al feto durante el embarazo en la cual se extrae una pequeña muestra del líquido amniótico para analizarla y detectar posibles anomalías cromosómicas y/o genéticas.

Esta prueba se realiza durante el segundo trimestre del embarazo, generalmente entre las semanas 15 y 18 de la gestación, para poder descartar o confirmar defectos cromosómicos y genéticos. Sólo se realiza si el médico/ginecólogo sospecha de alguna anomalía en alguna de las pruebas que te hayan realizado hasta el momento durante el embarazo y siempre que no se pudiera detectar mediante cualquier otra prueba, ya que la amniocentesis es una prueba con un 1% de probabilidad de aborto del feto.

¿En qué casos se suele recomendar la amniocentesis?

  •  Si el test de riesgo sale positivo, es decir, el resultado del test da una probabilidad de 1/250 o mayor.
  •  Si la madre supera la edad de entre los 35 y 38 años (dependiendo del centro hospitalario), ya que el test puede dar un falso negativo, es decir, que el test salga negativo pero el bebé tenga una alteración cromosómica.
  •  Cuando ya hay antecedentes de hijos o fetos anteriores con malformaciones.
  •  Y si los padres son portadores de alteraciones cromosómicas.

proceso de la amniocentesis
Esta prueba consiste en extraer, por medio de una aguja a través de la pared abdominal, una muestra del líquido amniótico donde revelará desde el número exacto de cromosomas y su estructura hasta la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono que recibe, el contenido de bilirubina, la compatibilidad del Rh e incluso el sexo del bebé.
La amniocentesis sólo se realiza para determinar si existe alguna anomalía como:

  •  Síndrome de Down (llamada trisonomía del par 21)
  •  Enfermedades que afecten alguna función vital, tales como las metabólicas, neurológicas…

Cuando el médico te propone la amniocentesis, hacértela o no no es una decisión fácil, ya que esta prueba invasiva supone un pequeño riesgo de pérdida fetal y el objetivo de la amniocentesis es diagnosticar precozmente anomalías cromosómicas en el niño para, en caso de que existan, tomar la decisión de si interrumpir o no el embarazo.
Lo más aconsejable es que le pidas a tu médico que te/os informe de en qué consiste, qué diagnostica, qué riesgos entraña y sus consecuencias, para ayudar a tomar la decisión piensa que el riesgo de perder al bebé es bastante bajo porque el 95% resultan estar sanos y además después de saber el resultado podrás vivir con mucha más tranquilidad tu embarazo.

¿Por qué la amniocentesis tiene riesgo de pérdida fetal?

Al pinchar la bolsa amniótica para la extracción del líquido existe el riesgo de que se rompa en las siguientes 48 horas, aunque es raro que esto ocurra y normalmente se suele asociar siempre a casos complicados, en los que el médico ha tenido que realizar varias punciones porque no localizaba bien el punto exacto.
Incluso, aunque haya una rotura de la bolsa y se produzca pérdida de líquido amniótico, se puede solucionar con reposo hospitalario. Y si pasadas 48 horas desde la prueba no has tenido ningún problema, el riesgo de rotura de la bolsa es el mismo que si no te hubieras hecho la amniocentesis.